Pastor Carlos Del Pino Acurero

El Pastor Carlos Del Pino es el pastor de la Iglesia Santidad de Dios Norte, ubicada en el norte de Maracaibo, Zulia, Venezuela. Nació en un hogar cristiano y desde muy joven sirvió al Señor en la iglesia donde asistían sus padres, allí efectuó con diligencia y obediencia cada trabajo que le encomendaron. Junto a su familia vivieron fuertes pruebas económicas, situación que lo impulsó a trabajar para apoyar con los gastos; entre los lugares donde trabajó, uno de los más importantes fue como vendedor ambulante de correas, en el mercado de las playitas ubicado en la zona central de Maracaibo. Este trabajo era pesado para un joven de 17 años, pero en su corazón sabía que Dios era bueno y que las cosas cambiarían. Ahora cuando se viste y ve su correa, trae a memoria la bondad y el poder divino que transformó su vida.

A los 22 años y con mucho esfuerzo, se graduó en la Universidad del Zulia como abogado, y más tarde obtuvo el Magister en Derecho Laboral en la Universidad Rafael Belloso Chacín. Su ejercicio profesional lo inició en el Ministerio del Trabajo, y al mismo tiempo apoyaba la Iglesia donde sus padres, los pastores José y Elaine Del Pino fueron llamados, allí ejerció el pastoreo de los jóvenes de la iglesia Santidad de Dios.

Por 8 años impactó a cientos de jóvenes con el poder del Espíritu Santo de Dios, levantando una generación libre para soñar y conquistar, con corazones ardientes por su presencia. Muchos jóvenes fueron transformados e inspirados para servir a Dios a través de células juveniles, compartiendo así su experiencia sobrenatural y multiplicándose en muchos jóvenes más.

Luego es enviado por sus padres a trabajar en una nueva tierra, y así extender el Reino de Dios en el norte de la ciudad. Con gran expectativa emprende con su esposa este propósito, y luego de 2 años para la gloria exclusiva de Dios, la iglesia tiene más de 500 hijos espirituales. Hoy puede afirmarse que el Pastor Carlos es un Padre Espiritual, que enseña y corrige con sabiduría, es un pastor osado, que reta la fe del pueblo para creer por sueños y metas grandes. No solo predica sino que demuestra el poder de nuestro Dios sobrenatural.

Pastora Tania Del Pino Parra

La Pastora Tania Del Pino es la pastora de la Iglesia Santidad de Dios Norte, nace en San Cristóbal, Táchira, Venezuela a muchos kilómetros de distancia de Maracaibo, ciudad donde se encuentra la iglesia. A la edad de 17 años, el Pastor Tobías Chirinos asistía incansablemente cada semana a su casa, para enseñar con mucho esmero la palabra a su familia. Luego misioneros americanos continuaron impulsando la fe de su familia, hasta que decidieron asistir con firmeza y compromiso a la iglesia cristiana de su pueblo.

Estudió en la Universidad del Táchira como Ingeniero Industrial, y al egresar con excelentes calificaciones soñó con trabajar en la empresa más importante del país, hizo un voto con el Señor y tres meses después estaba ingresando en esta empresa ubicada en Maracaibo. Trabajo allí 6 años y al mismo tiempo servía en la obra de Dios. Luego vino un tiempo de prueba muy fuerte para su vida, en lo económico, emocional y familiar; la empresa donde trabajaba por razones políticas despidió a mucho personal y casi en el mismo tiempo vivía una fuerte crisis emocional. Pero mientras se cerraban puertas, Dios estaba abriendo nuevas puertas y más grandes. Fue seleccionada para trabajar en proyectos de su área de experiencia, en diferentes ciudades de México. En este país permaneció por 6 años y aunque fue un tiempo muy difícil, vio la mano de Dios en su vida en todo lo que hacía.

En el año 2009, regresa a Venezuela y es invitada a la Iglesia Santidad de Dios, donde conoce al Pastor Carlos Del Pino, y allí se activa la historia de amor escrita por Dios para ellos. El siguiente año se casan e inicia a trabajar con su esposo en el pastoreo de jóvenes. En este tiempo es entrenada por sus pastores en el mover sobrenatural y a operar bajo la unción del Espíritu Santo.

Hoy en día es la Pastora de la Iglesia Santidad de Dios Norte y ella puede ser descrita como una mujer apasionada, guerrera, organizada, que disfruta la presencia de Dios y que, junto a su esposo, han creído la palabra profética y siguen implantando el Reino de Dios con fuerza.